Yecla cuenta desde ayer con un nuevo espacio dedicado a mostrar su estrecha relación con el vino, su historia y su cultura. La Casa de los Arcos, situada en plena Plaza Mayor, abrió oficialmente sus puertas convertida en el nuevo Centro Enoturístico de la ciudad, un proyecto que refuerza la apuesta de Yecla por el turismo vinculado al vino y a su patrimonio.
El acto de inauguración contó con la presencia de la consejera de Turismo, Cultura, Juventud y Deportes de la Región de Murcia, Carmen Conesa, el director del Instituto de Turismo de la Región de Murcia (ITREM), Juan Francisco Martínez, y representantes de la Corporación Municipal, encabezados por la alcaldesa de Yecla, Remedios Lajara, quienes participaron en el descubrimiento de la placa conmemorativa del nuevo espacio. En representación de Barahonda asistieron Antonio y Alfredo Candela, acompañando una cita especialmente significativa para el sector vitivinícola de Yecla. Entre los asistentes se encontraba también Lluís Tolosa, recientemente reconocido como Enoturista del Año por la Ruta del Vino de Yecla y una de las figuras de referencia en España en la divulgación y el estudio del turismo del vino. La tradición yeclana estuvo igualmente presente durante la velada con la participación de Coros y Danzas de Yecla, mientras que un espectáculo de iluminación y música transformó la Plaza Mayor y puso el broche a la inauguración, realzando uno de los conjuntos históricos más emblemáticos de la ciudad.
La Casa de los Arcos nace como un nuevo punto de encuentro para quienes quieran acercarse a la cultura vitivinícola de Yecla. En su interior, las bodegas de la ciudad cuentan con presencia propia a través de diferentes piezas y elementos que permiten descubrir la historia y evolución de una actividad inseparable de la identidad de nuestro territorio. Barahonda participa en este nuevo espacio con una selección de piezas que conecta directamente con nuestras raíces: fotografías antiguas, botellas de diferentes épocas y elementos tradicionales vinculados al trabajo en bodega, entre ellos una antigua pipeta y un tonel.
Un pequeño recorrido por nuestra historia que adquiere un significado especial en un momento en el que Barahonda celebra más de un siglo de vinculación familiar con el mundo del vino, con una trayectoria que se remonta a mediados del siglo XIX y que tuvo un momento fundamental en 1925 con la fundación de la bodega por Antonio Candela García. La apertura de la Casa de los Arcos supone un nuevo impulso para el enoturismo de Yecla y una oportunidad para mostrar al visitante que detrás de cada botella existe un territorio, una cultura, una forma de entender el vino y generaciones de personas que han contribuido a construirla.
Desde Barahonda celebramos la puesta en marcha de un espacio que permite conservar nuestra memoria vitivinícola y, al mismo tiempo, proyectarla hacia el futuro, reforzando Yecla como destino de referencia para quienes quieren descubrir el vino desde su origen.