La Denominación de Origen Protegida Yecla presenta su nueva identidad corporativa, una evolución visual que actualiza la forma de representar y reconocer los vinos elaborados bajo esta denominación y que muy pronto comenzaremos a ver también en las botellas de Barahonda
La nueva imagen tiene su origen en el trabajo realizado por el pintor yeclano Emilio Pascual con motivo del 50 aniversario de la DOP Yecla. Para aquella efeméride, el artista creó también una serigrafía conmemorativa, una obra en la que la uva y el paisaje vitivinícola de Yecla se interpretaban desde su particular lenguaje plástico. De aquel universo creativo nació también el diseño que ahora da un paso más y pasa a formar parte de manera permanente de la identidad de la Denominación. Una forma de convertir una creación inicialmente vinculada a una fecha histórica en un símbolo destinado a acompañar a los vinos de Yecla en el futuro.
Uno de los cambios más visibles se producirá precisamente allí donde el origen adquiere especial significado: en las botellas. Las etiquetas y contraetiquetas de los vinos pertenecientes a la DOP Yecla comenzarán a incorporar progresivamente la nueva identidad. El nuevo manual establece distintas posibilidades para integrar la imagen de la Denominación en los diseños de cada bodega, manteniendo siempre la correcta identificación y certificación de los vinos amparados por la DOP. Esta evolución llegará, por tanto, también a Barahonda, incorporándose paulatinamente a nuestros vinos y conviviendo con la identidad propia de cada una de nuestras elaboraciones.
Para nosotros, esa pequeña identificación sobre una botella representa mucho más que una procedencia. Habla de Yecla, de nuestro territorio, de nuestros viñedos y de una tradición vitivinícola de la que Barahonda forma parte desde hace más de un siglo. La nueva identidad se extenderá igualmente a los materiales de comunicación y promoción de la DOP Yecla y a su renovada presencia digital, estableciendo un lenguaje gráfico común para la identificación de sus vinos. Una imagen que evoluciona, pero que mantiene intacto aquello que verdaderamente nos identifica: nuestro origen.
En Barahonda llevamos el nombre de Yecla en cada botella, desde una tierra marcada por la Monastrell, por generaciones dedicadas al vino y por una forma propia de entender el viñedo. Nueva imagen, el mismo origen: Yecla.