El lloro de la vid: el viñedo despierta en Barahonda
Con la llegada de los primeros signos de la primavera, el viñedo de Barahonda entra en uno de sus momentos más sutiles y a la vez más reveladores: el lloro de la vid. Tras el reposo invernal y la poda, la planta comienza a reactivarse. Las raíces, impulsadas por el aumento de la temperatura del suelo, retoman su actividad y empujan la savia hacia arriba. Es entonces cuando, en los cortes recientes de la poda, aparecen pequeñas gotas transparentes: la vid “llora”. Este fenómeno natural no es solo un signo visual,